domingo, 18 de julio de 2010

.: Si tuvieras que escoger un libro, cuál te llevarías?

Empezó lo que tanto temía: la venta de las cosas, la armada de las cajas y la empacada de lo que no nos vamos a llevar. Entre esas cosas hice algo que me dolió mucho y sólo las personas que gozan de la literatura pueden entender: guardar mis libros.

Cada uno tiene su historia, además de la que cuentan en sus páginas, la historia de cómo llegó a mis manos y en qué circunstancias de mi vida lo ley. Poco a poco y gracias al mercado de las pulgas, el centro cultural del libro y la feria del libro logré reunir una pequeña colección. Es bastante pequeña en realidad pero con tanto significado!.

Me duele dejarlos...  al empezar a empacarlos pensé: bueno digamos que me puedo llevar uno, uno que no haga bulto, que no pese tanto, unito que no me haya leído y de un autor que yo ame. Fue difícil... todos son maravillosos y todos merecen leerse más de una vez. Empecé por mi historia de amor favorita, Lo que el viento se llevó, pero es muy gordito. Luego Rojo y Negro, que buena historia!! pero ya me lo he leído dos veces, hay que darle oportunidad a otro, puede ser Retrato de una Dama, no me lo he leído pero ya me vi la película. Escojamos el más flaquito entonces, La importancia de llamarse Ernesto, de Wilde... no sé.. pero sólo uno? sólo puedo escoger uno?

Luego de pensarlo mucho y entristecerme lo suficiente, me dí cuenta de que es imposible elegir sólo uno... por qué no todos? Porque sólo tengo 46 kilos disponibles en dos maletas... y sólo puedo llevar lo necesario. Así que por simple lógica sólo pude escoger 3: Los libros de francés para estudiar una vez llegue a Québec.

Los demás... se quedarán en la casa de mis papás, hasta que vuelva y pueda ir llevándolos de a poquito.

Tanto tiempo que esperé la visa, pensé que la espera era el momento más duro, pero qué va! el momento más duro es tener que desprenderte de lo que más amas.

martes, 13 de julio de 2010

.: Resumen de nuestro proceso de solicitud de residencia canadiense

Habiendo superado ya todas las etapas de la solicitud de visa de residente, quisiera hacer un resumen para aquellas personas que están pensando en la posibilidad de emigrar y quieren conocer rápidamente el proceso... y por otro lado quisiera rememorar y recorrer lo que ha pasado durante este año de espera.

La primera mirada que dimos al país de la hojita roja del Maple tree, fue cuando José y yo todavía éramos novios y unos primos míos se fueron a vivir allá. Una vez se instalaron, empezaron a contarme sobre lo bien que les estaba yendo, lo bonito que es el país y las oportunidades que hay para tener una experiencia cultural diferente. Hay que decir que mi esposo y yo siempre hemos estado interesados en conocer otras culturas, hablar otros idiomas y experimentar cosas nuevas. Así que empezamos a leer y averiguar.

Un día fuimos a una reunión de ACCanadá y allí nos hicieron un recuento del proceso. Nos explicaron que para los Profesionales Calificados hay dos tipos de procesos: El primero es la nominación a través de la provincia de Québec (o alguna otra provincia) y el proceso a través del gobierno Federal. Básicamente el proceso es el mismo, la diferencia es que en el primer caso, debemos obtener un Certificado de Selección de la provincia de Québec y el segundo no. La otra diferencia es el idioma, mientras por Québec, el idioma francés se demuestra a través de una entrevista, por el proceso Federal se debe probar suficiencia en inglés con el IELTS. Finalmente, la gran diferencia que nos llevó a tomar la decisión es que el proceso por Québec se demora considerablemente menos que a través del gobierno Federal, así que esto fue lo que hicimos:

1. Evaluar nuestras posibilidades: En este sentido nos remitimos a dos fuentes, la primera es la página oficial de Inmigración de Québec. Esa página tiene todas las respuestas!. La primera vez que la visité encontré el enlace de la evaluación en línea, y allí empecé a jugar con las preguntas y las respuestas para lograr el puntaje que necesitamos para ser elegibles por la provincia de Québec.

La segunda fuente la obtuvimos gracias a una delegada de la oficina de inmigración de Québec que vino a Bogotá y dictó una charla sobre el proceso en la Alianza Francesa. A los que asistimos, nos enviaron por email la tabla de puntos de las profesiones demandadas en la provincia. Con esta tabla logramos establecer el puntaje de nuestras profesiones.

2. Aprender Francés: Además de nuestra profesión, el segundo criterio que debíamos suplir era el francés. En ese sentido yo empecé el curso y duré un año más o menos. De los tres niveles que contraté sólo pude hacer uno y medio ya que por cuestiones de trabajo no pude seguir. En esa época yo estaba trabajando en Publicaciones Semana y al mismo tiempo estaba escribiendo Oye Bonita, así que como se pueden imaginar, estaba de trabajo hasta la coronilla. Lo bueno es que para mí fue fácil aprender el idioma, no lo fue tanto para mi esposo ya que no pudo hacer el curso conmigo también por cuestiones de trabajo.

3. Recopilar los papeles y enviarlos al BIQ de México: Luego de un año aprendiendo francés y de recoger todos los documentos, armamos el primer paquete para poner a consideración nuestra solicitud de selección a la Provincia de Québec. La lista de documentos aparece en la página de Inmigración luego de hacer la evaluación en línea.

4. Entrevista: Una vez enviamos la solicitud de selección, nos citaron a una entrevista, 6 meses después. La entrevista duró aproximadamente unos 40 minutos, nos citaron a ambos y aunque yo hablé la mayor parte del tiempo, mi esposo también debió responder algunas preguntas concernientes a sus estudios universitarios y su trabajo. Sobra decir que fue en francés e inglés.

5. Solicitud de Visa en la embajada de Canadá: Ese mismo día de la entrevista nos dieron el Certificado de Selección de Québec (CSQ), esto quiere decir que la Provincia de Québec nos aprueba como inmigrantes. El paso siguiente era pedir a la embajada, la visa de residente. Para llenar esta solicitud nos remitimos a la página de Inmigración de Canadá: www.cic.gc.ca/ en donde encontramos la guía con la explicación paso a paso para presentar la solicitud. Una vez reunimos los papeles, pagamos el fee correspondiente al estudio de la visa, nos tomamos las fotos y llenamos los formularios, entregamos el paquete a la Embajada de Canadá acá en Bogotá. En este momento tengo entendido que este proceso ya no se hace en Bogotá sino que las solicitudes deben enviarse a la embajada canadiense en México. 

6. Exámenes, estudio de antecedentes y pago de derechos: Un mes después de presentar la solicitud de visa de residente, nos llegó la orden de hacernos los exámenes médicos y del pago de estudio de antecedentes. Cumplido este proceso volvimos a radicar los recibos de pago y algunos otros documentos que nos pidieron.

7. Radicación de pasaportes: Seis meses después de radicar los exámenes, nos llamaron de la embajada para radicar los pasaportes. Algunas personas los radican con el pago de antecedentes, o cualquier otro día sin esperar la comunicación de la embajada pero nosotros preferimos esperar a que nos llamaran ya que nos parecía más seguro, no queríamos dejar los pasaportes por ahí arriesgándonos a que se perdieran.

8. Entrega de la visa: 20 días después de radicados los pasaportes nos llamaron para entregarnos las visas.

Ahora parece simple pero fue complejo, en la medida en que uno tiene que aprender a dominar mucho los nervios, las emociones, la ansiedad de la espera y sobre todo, aprender a dejar todo en manos de Dios y aceptar su voluntad.

viernes, 9 de julio de 2010

.: Humo blanco! Habemus Visa

Tres semanas después ya está en nuestras manos! La noticia que tanto esperaba darles por fin es un hecho. Ayer me llamaron por la tarde de la embajada para citarme hoy viernes a las 9 am con el fin de hacerme entrega de mis documentos.

Llegué faltando 5 para las 9 sin desayunar (preferí aguantarme para llegar a tiempo ya que los trancones están insoportables) y había conmigo tres aplicantes más: una chica y una pareja de esposos. Pasamos por la recepción, luego subimos al piso 14 y luego de pasar controles de seguridad nos recibieron en una salita. Después de unos minutos llegó la asistente con tres sobres y a cada uno nos entregó el suyo.

En ese momento estuve normal, tranquila, revisé mis documentos y por fin desayuné... creo que era el hambre que tenía. Cuando llegué a mi apartamento llamé a mi esposo y le conté, los dos gritamos de la emoción y por fin descargamos toda nuestra alegría por que la espera dio sus frutos.

No más palabras... no son suficientes para describir la alegría de este momento!

jueves, 8 de julio de 2010

.: Detrás de un sueño, y otro que viene en camino


Es curioso, la espera del proceso obviamente no es un tiempo muerto, la vida no se detiene... continúa. Todos los que estamos en estas seguimos nuestra vida acá, con una sensación de pisar suelo blandito, porque ni estamos totalmente enraizados aquí pero tampoco lo estamos allá.

Mientras esperamos la visa, José y yo seguimos trabajando, viajando, viendo televisión, haciendo la comida y hasta soñando con cambiar el carro... sólo para anestesiarnos un poco. El sueño de mi vida siempre ha sido escribir libretos para televisión, un sueño que había sido esquivo aunque no imposible ya que me he dedicado a eso los últimos 5 años de mi vida, tratando de combinarlo con el marketing interactivo por lo de la estabilidad laboral... como saben, el trabajo en televisión depende del proyecto en el que uno esté y cuando el proyecto se acaba, la coloca se pierde.

Hasta el año pasado decidí que si yo quería dedicarme a ser libretista tenía que intentarlo de lleno, darme el lapo una única y última vez a ver si funcionaba, para no quedarme con las ganas y el sabor amargo en la boca de haber querido algo en la vida y no haber tenido la valentía de luchar por eso. En diciembre renuncié a la agencia en donde estaba trabajando y me dediqué de lleno a buscar la oportunidad. La encontré nuevamente gracias a unos amigos de una productora y me puse a escribir para un proyecto de ellos. En esas estoy... pero inesperadamente, también recibí de ellos la posibilidad de presentar mi propio proyecto para ponerlo en consideración de un canal de televisión.

Por ahora las cosas van bien, parece que les gustó y me pidieron más material... sin compromiso... vamos a ver qué pasa.

viernes, 18 de junio de 2010

.: Más que un trasteo

Hace como tres semanas, ayudé a mi hermana a cambiarse de apartamento y recordé cómo odio los trasteos!!!  revolcar las cosas, sacar mugre y el montón de chécheres inservibles pero que nunca botamos quién sabe por qué, conseguir cajas en los supermercados, empacar, sellar, buscar el camión, regatear el precio con el camionero, llevar las cosas, subir y bajar escaleras, entrar las cajas, volverlas a abrir, acomodar todo... y por si fuera poco, regresar al viejo apartamento, limpiarlo y entregarlo... oh mon dieu!!!! un amigo cubano me dijo que en su país, cuando alguien quiere maldecir a otra persona le profetiza un trasteo! y le hallo toda la razón, trastearse es como una maldición!.

Estando en esas y como para tener tema de conversación, me puse a contar todas las veces que yo me he trasteado estando en Bogotá. Y en 12 años que llevo viviendo acá, me he trasteado 12 veces... es decir, en promedio 1 vez por año, esa estadística me alarma.... tanto así que a la semana siguiente se nos cruzó a José y a mí la idea de comprar apartamento propio y mudarnos para saber que sería la última vez que repetiríamos la engorrosa tarea... pero preciso cuando empezábamos a consultar en metrocuadrado.com las opciones disponibles, nos llamaron de la embajada para pedirnos los pasaportes.

Desechando ya la idea de comprar apartamento acá, surgió la serie de preguntas de rigor: cuándo nos vamos? qué cosas nos deberíamos llevar? qué hacemos con lo que dejamos? qué trámites tenemos que hacer acá para dejar todo al día? mejor dicho, el cuestionario parecía interminable, y me dí cuenta que son demasiados cordoncitos umbilicales que nos unen a nuestro país aparte de la familia... es nuestra vida entera.

Pero ahora sentando cabeza, y tratando de reducir todo a su mínima expresión, esto ya no es un simple trasteo. A mi modo de ver es como nacer de nuevo, es como desprenderse de todo lo que hemos recorrido y comenzar de nuevo, de cero... con la diferencia que en este nuevo "nacimiento" sí podemos cargar maletas y llevarnos lo que queramos, ya sea la ropa, nuestro libro favorito, la olla a presión... sea lo que sea que llevamos ya es una ventaja en la nueva vida que nos espera.

"Nacer de nuevo" suena tan prometedor como aterrador... ahora me pregunto, cuál será la fecha que Dios marcó en su calendario?

martes, 15 de junio de 2010

.: Una llamada inesperada

Sé que me demoré mucho tiempo en escribir, pero entre la falta de noticias de mi proceso y la abundancia de trabajo pues... me tocó dejar el blog solito una temporada.

Ayer estaba descansando, luego de un maratónico fin de semana, supuestamente íbamos a aprovechar el puente para ir a Manizáles (la tierrita de mi esposo) y subir al Nevado del Ruíz. Pero el viernes no alcancé a entregar el libreto que tenía pendiente así que me tocó quedarme solita en el apartamento mientras mi esposo escalaba y tocaba la nieve del Nevado.

Hasta ayer que pude desocuparme de mi trabajo, estaba organizando el apartamento y me preparaba para hacer uno de mis oficios predilectos [léase con tono irónico por favor]: Planchar... jejeje y cuando estaba armando la mesa entró una llamada al teléfono fijo, contesté y me habló una joven preguntando por mí. Era de la Embajada de Canadá para pedirme que enviara los pasaportes.

Fue una larga espera de 6 meses casi, sé que a otros se les ha demorado más pero para nosotros igual fue larga. Hoy martes, acabo de llegar al apartamento luego de entregar los pasaportes. Ahora sigue la espera para que regresen a casa con la visa... pero esta espera ya no será tan larga.

martes, 27 de abril de 2010

.: Tanto tiempo esperando

Hacía bastante que no escribía... y pues la razón es simple: aún no hay nada qué contar... pero para no perder la costumbre y el contacto trato de seguir alimentando el blog y la esperanza.

En estos meses he estado trabajando en mis libretos, adquiriendo el estilo que necesita la narración y ajustando el lenguaje. Es un trabajo que me gusta mucho aunque no me gusta cuando me corrigen y me mandan a hacer las cosas de nuevo, una y otra vez... pero es parte del oficio y lo hago con placer.

Mis amigos Karen y Antonio ya empezaron a organizar su vida, están vendiendo el carro y planeando qué hacen con el apartamento. Como yo todavía tengo una hermanita viviendo en Bogotá creo que se lo voy a tomar en arriendo para que ella pueda vivir allí.

Por fin estoy haciendo el curso de conducción!!! hace tanto tiempo que me debo a mí misma la tarea de aprender a manejar y sólo hasta ahora he organizado mi tiempo para hacerlo. El pobre carrito del profe ha sufrido mucho conmigo pero estoy aprendiendo a dominar los nervios... y las calles de nuestra caótica ciudad.

Espero que el mes de mayo traiga buenas noticias y ánimos renovados!