Sin duda una de las cosas que más nos atraen a la hora de tomar la decisión de emigrar a un país desarrollado son los beneficios de un sistema de salud mucho más organizado que en nuestros países. Al llegar a Canadá, a muchos los toma por sorpresa que el sistema no es del todo perfecto y tiene sus falencias. Incluso los propios canadienses se quejan de ello. Yo sólo he vivido en la provincia de Nova Scotia desde que llegué y no puedo hacer comparaciones (dado que cada provincia es la que administra/organiza su propio sistema de salud) pero sí puedo hablar de mi experiencia aquí, tomando como tema central mi embarazo.
Aquí en Nova Scotia el tiempo que se demora uno en ingresar al sistema de salud es el tiempo que la máquina se demora en imprimir la tarjeta de salud, aproximadamente unos cinco minutos. A partir de ahí es sólo cuestión de escoger al médico de familia y programar las citas cuando uno lo necesite.
Las primeras veces que programaba mis citas, es cierto que la doctora se demoraba mucho en atenderme (hubo días en los que me demoraba hasta hora y media esperando) pero el tiempo de espera fue acortandose en la medida en que la doctora optimizaba su tiempo (tengo que decir que se demoraba bastante con cada paciente) y cambiaron a la secretaria por una más amable.
Durante los primeros 7 meses de mi embarazo todo estuvo bien. Mis controles siempre fueron a tiempo, con las revisiones de rigor y acertados consejos por parte de la doctora. Cuando ya me remitió donde la obstetra fue cuando nos dimos cuenta que tenía preeclamsia. Ese día, como les comentaba en el post anterior, yo tenía planeado un gran volumen de trabajo en la oficina pero apenas la obstetra chequeó mi presión arterial me dijo que me tenía que quedar hospitalizada.
Y de ahí mi única preocupación era quedarme en la cama descansando, procurando el bienestar para mi bebé porque de resto, la obstetra, las enfermeras y los médicos residentes hicieron todo por mí. Apenas me hospitalizaron, siguieron midiéndome la presión arterial cada hora o menos, luego medían la frecuencia cardiaca de mi bebé y también me hicieron un ultrasonido. La obstetra no quiso que ningún técnico hiciera el ultrasonido, por el contrario, ella misma se encargó de hacerlo y al terminar me dijo que aunque el bebé estaba bien en mi vientre, estaba muy bajo de peso para su edad gestacional, y eso era debido a la preeclamsia sumado a que soy una mamita bastante pequeñita. De ahí, llamé a mi esposo, llamé al trabajo e hice todos los arreglos pendientes para no tener preocupaciones y concentrarme en la llegada de mi bebé.
Dos días después de que me hospitalizaron, después de muchos exámenes de sangre, de mucho monitoreo en mi vientre, la obstetra me dijo que ya era hora de que mi bebé llegara al mundo. En ese momento sentí una mezcla rara de emoción y miedo, ya se lo pueden imaginar. Comencé a pensar en mi mamá y enseguida la llamé para que se preparara porque teníamos que adelantar el viaje. Los tiquetes estaban listos para el 17 de noviembre pero mi bebé no esperaría hasta esa fecha. Los tuve que cambiar para el 3 de noviembre y ese día viajó en compañía de mi suegra.
Mientras tanto, intentaron inducirme el parto pero durante las contracciones el bebé se notaba bastante estresado, de modo que, después de 8 horas de labor optaron por la cesárea. En ese punto yo estaba en una amplia sala de partos con todos los instrumentos necesarios para traer a mi hijo al mundo.
Más me demoré en firmar el consentimiento para la cesárea que el equipo de médicos en alistarse para la cesárea. Una hora después de firmar el consentimiento, mi esposo estaba listo para entrar en el quirófano conmigo, agarrando mi mano fuerte para aliviar así fuera emocionalmente mis escalofríos. La cesárea duró 20 minutos y luego escuché el llanto de mi bebé. El momento más dulce de mi vida llegó cuando la enfermera me trajo bien envueltito a mi pequeñito pedazo de corazón. Recuerdo su mirada fija en mí y su dulce carita como si fuera ayer.
Inmediatamente después del nacimiento se lo llevaron para NICU (La Unidad de Cuidados Intensivos para Neonatos) y lo instalaron en la incubadora. Su padre se fue con él para acompañarlo. Mientras tanto yo quedé al cuidado de la enfermera que me atendió como si fuera su propia hermana: me envolvía con cuidado para darme calor ya que los escalofríos me hacían tiritar, hablaba conmigo y me decía que todo iba a salir bien y que mi hijo era un encanto.
Mi bebé duró 3 semanas en el hospital. Yo duré una semana ya que mi presión arterial no quería bajarse y los médicos temían darme de alta y que ocurriera algún accidente en mi casa. Durante el tiempo que mi bebé estuvo en NICU no me pidieron ni un pañal desechable ni un tarrito de fórmula... Cuidaron a mi hijo con toda la dedicación y consideración que cualquier madre desearía para su hijo. Incluso nos prestaron alguna ropita para prematuros mientras estaba en el hospital ya que no teníamos nada que le quedara bueno en ese entonces. Cuando por fin nos entregaron al bebé para que viniera con nosotros a casa, el hospital nos dió fórmula y pañales suficientes para un día mientras nosotros comprábamos nuestras propias provisiones.
Yo pedí para mí una habitación privada para que mi mamá pudiera quedarse conmigo el tiempo que yo estaría en el hospital. Ese tipo de habitación tenía un costo adicional que yo estaba dispuesta a pagar... pero hasta hoy no me ha llegado la factura ni me han mandado a cobrar del hospital y eso que hace 3 meses salimos de ahí. También tuve internet gratis en mi laptop todo el tiempo.
A la segunda semana de hospitalización de mi bebé, el hospital me asignó una habitación privada especial en NICU. Allí mi esposo y yo nos pudimos quedar durante una semana más para aprender cómo manejar a nuestro bebé y enseñarle a comer sin necesidad del tubo nasogástrico. Tampoco nos cobraron por eso.
Podría seguir hablando horas y horas de lo satisfecha que estoy del sistema de salud de Nova Scotia pero ya este post está demasiado largo... de todas formas sólo quería compartir en términos generales lo bueno que me pareció todo y que en lo que a recién nacidos se trata -especialmente prematuros- no podríamos pedir un servicio mejor.
Canadá, el viaje comienza
"Ten cuidado de poner un pie fuera de tu casa porque nunca sabrás hasta dónde pueden llevarte"
domingo 5 de febrero de 2012
.: Mi experiencia con el sistema de salud en Nova Scotia
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miércoles 25 de enero de 2012
.: De vuelta al ruedo, alejada pero no perdida
Nuevamente pido disculpas por mi silencio durante tantos meses... pero entenderán que esto de ser mamá primeriza copa todo el tiempo en nuestras vidas. Estoy aprovechando que mi bebé acaba de dormirse para seguir escribiendo sobre nuestra nueva vida en Canadá agregando el hecho de que somos padres.
Desde la última vez que escribí les comentaba que estaba embarazada, trabajando y al mismo tiempo organizando, leyendo y tratando de prepararme para la maternidad. Fue duro, pero físicamente mi embarazo progresó tan bien que pude ir dos veces a Colombia a visitar a mi familia y arreglar el tema de las visas para que mi mamá y mi suegra pudieran venir a acompañarnos en el gran acontecimiento.
Todo estuvo perfecto hasta el 31 de octubre (Qué Halloween!) que fui a chequeo con la Obstetra que me habían asignado. Era mi primer chequeo con ella y ese día me dirigí normalmente al IWK (Digamos el hospital "materno-infantil" de acá), contando con que después de la cita médica tenía que hacer un reporte para un cliente en la oficina. Pero todo cambió cuando la obstetra me encontró la presión alta y proteína en la orina, lo que quería decir que tenía preeclampsia. Tuve que hacer acopio de fuerzas al escuchar cuando me dijo: "Llama a tu empleador porque no vas a volver a trabajar, es más, habla también con tu esposo para que te traiga tus objetos personales porque no vas a salir del hospital... y es posible que tengas a tu hijo en esta semana". Yo tenía 34 semanas de embarazo.
En seguida me programaron una ecografía, exámenes de sangre y orina para monitorear mi estado de salud y el bienestar de mi bebé. Durante dos días enteros tuve que arreglar mil trámites y dejar listas mil cosas: reportar a la empresa la novedad, cambiar los tiquetes de mi mamá y mi suegra para adelantarles el viaje, reportar en Colombia que no iba a escribir más libretos por una buena temporada y hasta programar el pago de los servicios públicos y las tarjetas de crédito para que ningún deadline se me cumpliera.
Dos días después, el 2 de noviembre del 2011 el mejor regalo del mundo llegó a mi vida: mi hijo David José.
Desde la última vez que escribí les comentaba que estaba embarazada, trabajando y al mismo tiempo organizando, leyendo y tratando de prepararme para la maternidad. Fue duro, pero físicamente mi embarazo progresó tan bien que pude ir dos veces a Colombia a visitar a mi familia y arreglar el tema de las visas para que mi mamá y mi suegra pudieran venir a acompañarnos en el gran acontecimiento.
Todo estuvo perfecto hasta el 31 de octubre (Qué Halloween!) que fui a chequeo con la Obstetra que me habían asignado. Era mi primer chequeo con ella y ese día me dirigí normalmente al IWK (Digamos el hospital "materno-infantil" de acá), contando con que después de la cita médica tenía que hacer un reporte para un cliente en la oficina. Pero todo cambió cuando la obstetra me encontró la presión alta y proteína en la orina, lo que quería decir que tenía preeclampsia. Tuve que hacer acopio de fuerzas al escuchar cuando me dijo: "Llama a tu empleador porque no vas a volver a trabajar, es más, habla también con tu esposo para que te traiga tus objetos personales porque no vas a salir del hospital... y es posible que tengas a tu hijo en esta semana". Yo tenía 34 semanas de embarazo.
En seguida me programaron una ecografía, exámenes de sangre y orina para monitorear mi estado de salud y el bienestar de mi bebé. Durante dos días enteros tuve que arreglar mil trámites y dejar listas mil cosas: reportar a la empresa la novedad, cambiar los tiquetes de mi mamá y mi suegra para adelantarles el viaje, reportar en Colombia que no iba a escribir más libretos por una buena temporada y hasta programar el pago de los servicios públicos y las tarjetas de crédito para que ningún deadline se me cumpliera.
Dos días después, el 2 de noviembre del 2011 el mejor regalo del mundo llegó a mi vida: mi hijo David José.
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jueves 23 de junio de 2011
.: Café de por medio con Guillermo
Hola! sólo para contarles que estuve charlando un rato con Guillermo Ziegler en su segmento "Café de por medio". Aquí encontrarán el podcast!
Saludos!!!
Saludos!!!
lunes 20 de junio de 2011
.: Camping Canada
Además del Hockey, la nieve, el día de Canadá y la hojita roja de Maple, algo que está muy arraigado en la cultura canadiense es irse de camping en verano. Canadiense que se respete ha ido por lo menos una vez en su vida a acampar, algo así como los musulmanes deben ir a la Meca por lo menos una vez en la vida.
En general, no soy big fan del camping... si voy a dormir fuera de casa siempre prefiero estar debajo de un techo en una camita, no soy muy amiga de dormir al aire libre. En cambio mi esposo es aficionado a la vida "al natural". Afortunadamente este verano tengo la excusa del embarazo para huirle al camping, pero sé que algún día me va a tocar.
Para quienes quieren tener la experiencia, esta página puede servir de mucha ayuda: http://www.camping-canada.com/. También leí algo en las noticias, de un programa que Parks Canada quiere desarrollar con inmigrantes para que sepan cómo planear su primera experiencia de camping en el país, la nota se llama
En general, no soy big fan del camping... si voy a dormir fuera de casa siempre prefiero estar debajo de un techo en una camita, no soy muy amiga de dormir al aire libre. En cambio mi esposo es aficionado a la vida "al natural". Afortunadamente este verano tengo la excusa del embarazo para huirle al camping, pero sé que algún día me va a tocar.
Para quienes quieren tener la experiencia, esta página puede servir de mucha ayuda: http://www.camping-canada.com/. También leí algo en las noticias, de un programa que Parks Canada quiere desarrollar con inmigrantes para que sepan cómo planear su primera experiencia de camping en el país, la nota se llama
New immigrants camping for 1st time in Canada
Enjoy! y como siempre, no olviden contarnos sus experiencias para quienes ya han tenido la oportunidad!
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domingo 5 de junio de 2011
.: Cosas que duelen de Canadá, a veces pasa y hay que ver la otra cara de la moneda
Hoy me encontré con una noticia muy triste, se trata de una familia de Korea del Sur que, después de vivir casi 8 años en este país, específicamente en Moncton, New Brunswick, después de montar un próspero negocio de productos orientales, de pagar impuestos, criar a sus hijos y me imagino, de trabajo esforzado y honesto, les llega una carta del CIC diciendo que su aplicación para renovar su work permit es rechazada y que deben abandonar el país antes del 30 de junio de este año ya que la condición de su hijo menor, que sufre de autismo y epilepsia "resulta demasiado costosa para el sistema de salud canadiense". Lean la noticia completa aquí
Más que indignada estoy triste porque no hay derecho de tratar así a la gente. Parto del hecho de que esta familia es de buenos principios y son buenas personas claro está. Pero el hecho de tener un hijo enfermito no es razón suficiente para negarle a alguien la oportunidad de vivir en un país que puede ofrecer muchas. Simplemente no me parece un argumento justo y tampoco creo que este tipo de decisiones reflejen la verdadera opinión de los canadienses. En el corto tiempo que he estado acá he tenido la oportunidad de departir con muchos ciudadanos de este país y siempre me han demostrado mucho afecto y estima, me consta su espíritu solidario. Sigo sorprendida y triste.
Es triste que estas cosas pasen, pero igual también sé que son cosas de las que hay que hablar, que no se pueden ignorar. En general puedo decir que aquí las personas son muy buenas, pero éste tampoco es el jardín del Edén y al llegar acá tenemos que estar preparados para lo que se venga...
Más que indignada estoy triste porque no hay derecho de tratar así a la gente. Parto del hecho de que esta familia es de buenos principios y son buenas personas claro está. Pero el hecho de tener un hijo enfermito no es razón suficiente para negarle a alguien la oportunidad de vivir en un país que puede ofrecer muchas. Simplemente no me parece un argumento justo y tampoco creo que este tipo de decisiones reflejen la verdadera opinión de los canadienses. En el corto tiempo que he estado acá he tenido la oportunidad de departir con muchos ciudadanos de este país y siempre me han demostrado mucho afecto y estima, me consta su espíritu solidario. Sigo sorprendida y triste.
Es triste que estas cosas pasen, pero igual también sé que son cosas de las que hay que hablar, que no se pueden ignorar. En general puedo decir que aquí las personas son muy buenas, pero éste tampoco es el jardín del Edén y al llegar acá tenemos que estar preparados para lo que se venga...
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martes 31 de mayo de 2011
.: Mis primeras presentaciones con cliente en inglés
Tengo que admitir que nunca me ha gustado hacer presentaciones a clientes y paradójicamente eso es lo más común en el mundo publicitario, se vuelve tan común que uno termina acostumbrándose. En Colombia ya estaba programada y era fácil, el discurso estaba armado en todo sentido y casi que el esfuerzo se resumía en la capacidad intelectual del cliente de absorber el mundo digital que es mi especialidad.
Aquí me tocó volver a los inicios, no por la experiencia y el conocimiento sino por el hecho de que tengo que decir la misma carreta pero literalmente con otras palabras, en otro idioma. Ya me han echado al agua dos veces con dos clientes y aunque no me ha ido mal, debo admitir que conocí algo que jamás pensé me tocaría experimentar en la vida: el pánico escénico. Y es que no es fácil digerir (mientras intentas comunicarte) las ocasionales fruncidas de ceño cuando dices algo que el cliente no entiende o cuando ladean la cara para que su oído "te escuche mejor" tu acento y trate de procesar las frases que dices y las ideas que en algún momento se vuelven confusas.
Miro hacia atrás las presentaciones que solía hacer en mi idioma y ahora me parecen tan fáciles, pan comido... Ahora más que nunca vivo convencida de que el cambio en el entorno es un nuevo paso para conocerte a ti mismo... aún me asombro al ver lo mucho que he aprendido, lo que soy capaz de hacer y... también lo que aún no me atrevo...
Aquí me tocó volver a los inicios, no por la experiencia y el conocimiento sino por el hecho de que tengo que decir la misma carreta pero literalmente con otras palabras, en otro idioma. Ya me han echado al agua dos veces con dos clientes y aunque no me ha ido mal, debo admitir que conocí algo que jamás pensé me tocaría experimentar en la vida: el pánico escénico. Y es que no es fácil digerir (mientras intentas comunicarte) las ocasionales fruncidas de ceño cuando dices algo que el cliente no entiende o cuando ladean la cara para que su oído "te escuche mejor" tu acento y trate de procesar las frases que dices y las ideas que en algún momento se vuelven confusas.
Miro hacia atrás las presentaciones que solía hacer en mi idioma y ahora me parecen tan fáciles, pan comido... Ahora más que nunca vivo convencida de que el cambio en el entorno es un nuevo paso para conocerte a ti mismo... aún me asombro al ver lo mucho que he aprendido, lo que soy capaz de hacer y... también lo que aún no me atrevo...
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lunes 30 de mayo de 2011
.: Cómo es estar embarazada en Canadá?
Como se han podido dar cuenta, me he tomado mi tiempo para escribir... primero por las ocupaciones pero principalmente porque estoy esperando bebé, y ya se imaginarán el remezón que esto significa para nuestras vidas.
No me lo esperaba tan pronto pero ya que llegó es muy bienvenido. Quería aprovechar este ratico que las náuseas, los vómitos, el trabajo y la sonmolencia me dan de tregua para compartir esta noticia con ustedes y algunas cositas que he podido descubrir con esta nueva experiencia.
Lo primero que tuve que definir era el cómo y cuándo le notificaba en la empresa. No tengo idea cómo se hace, en Colombia nunca tuve necesidad y aquí no sabía cómo era el procedimiento, así que decidí hacerlo de la manera rápida e indolora: meterme en la oficina de Recursos Humanos para notificarle a la empresa y que ella se encargara de contarle a mis jefes para que supieran, en el evento que algo pasara y necesitara asistencia. Tuve miedo en algún momento porque como ustedes saben, yo tengo un contrato por seis meses que finaliza en agosto y no estaba segura cuál sería la reacción de la empresa frente a esto. En Colombia, en esta situación, eso querría decir que tendría trabajo sólo hasta agosto ya que las empresas son muy mañosas a la hora de contratar mujeres embarazadas (por no decir que no las contratan). Pero acá no, en mi caso sólo recibí felicitaciones, los mejores deseos y la mejor de las actitudes. El presidente me dijo que estaban buscando la financiación para seguir dándome trabajo después de agosto.
Por el lado médico, pues nada, saqué cita apenas supe, la doctora me mandó exámenes varios, me sacaron mil tubos de sangre y he estado en control cada mes.
Algunas Curiosidades:
* La licencia de maternidad dura 14 semanas y son pagas. Luego puedes aplicar al Employment Insurance por Parental Care y tienes otras 35 semanas libres pagas (un % del salario que ganabas en tu empleo). Estas 35 semanas las puede pedir la madre o repartirselas con el padre, es decir puede ser una combinación entre ambos. He visto casos en los que la madre gana más que el padre y es más rentable que él se quede en casa cuidando el baby mientras la madre sale a trabajar. Para información más detallada, les recomiendo visitar la página de Service Canada.
* En la ecografía normal que te hacen en el hospital no te dicen el sexo del bebé (o por lo menos no en esta provincia) para evitar demandas de la gente en el caso de que les digan que esperan un niña y oh sorpresa!!! el día del parto se revela que en realidad era un varón y tienes que correr a pintar el cuarto que estaba todo de rosado con flores y mariposas y cambiarlo a azul con sticks de hockey, balones de futbol y carros de carrera.
No me lo esperaba tan pronto pero ya que llegó es muy bienvenido. Quería aprovechar este ratico que las náuseas, los vómitos, el trabajo y la sonmolencia me dan de tregua para compartir esta noticia con ustedes y algunas cositas que he podido descubrir con esta nueva experiencia.
Lo primero que tuve que definir era el cómo y cuándo le notificaba en la empresa. No tengo idea cómo se hace, en Colombia nunca tuve necesidad y aquí no sabía cómo era el procedimiento, así que decidí hacerlo de la manera rápida e indolora: meterme en la oficina de Recursos Humanos para notificarle a la empresa y que ella se encargara de contarle a mis jefes para que supieran, en el evento que algo pasara y necesitara asistencia. Tuve miedo en algún momento porque como ustedes saben, yo tengo un contrato por seis meses que finaliza en agosto y no estaba segura cuál sería la reacción de la empresa frente a esto. En Colombia, en esta situación, eso querría decir que tendría trabajo sólo hasta agosto ya que las empresas son muy mañosas a la hora de contratar mujeres embarazadas (por no decir que no las contratan). Pero acá no, en mi caso sólo recibí felicitaciones, los mejores deseos y la mejor de las actitudes. El presidente me dijo que estaban buscando la financiación para seguir dándome trabajo después de agosto.
Por el lado médico, pues nada, saqué cita apenas supe, la doctora me mandó exámenes varios, me sacaron mil tubos de sangre y he estado en control cada mes.
Algunas Curiosidades:
* La licencia de maternidad dura 14 semanas y son pagas. Luego puedes aplicar al Employment Insurance por Parental Care y tienes otras 35 semanas libres pagas (un % del salario que ganabas en tu empleo). Estas 35 semanas las puede pedir la madre o repartirselas con el padre, es decir puede ser una combinación entre ambos. He visto casos en los que la madre gana más que el padre y es más rentable que él se quede en casa cuidando el baby mientras la madre sale a trabajar. Para información más detallada, les recomiendo visitar la página de Service Canada.
* En la ecografía normal que te hacen en el hospital no te dicen el sexo del bebé (o por lo menos no en esta provincia) para evitar demandas de la gente en el caso de que les digan que esperan un niña y oh sorpresa!!! el día del parto se revela que en realidad era un varón y tienes que correr a pintar el cuarto que estaba todo de rosado con flores y mariposas y cambiarlo a azul con sticks de hockey, balones de futbol y carros de carrera.
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