El post anterior era más que todo una reflexión, quería sazonar el tema ya que como les dije anteriormente, hay muchas consideraciones qué hacer, mucho de qué hablar sobre el trabajo en Canadá, y es un tema que causa polémica. Pero ahora sí vamos al grano.
Dos días después de llegar a Halifax y luego de la pre-instalada y de hacer las vueltas del Social Insurance Number y el Health Care, José y yo empezamos a pulir las hojas de vida y revisar las páginas de internet sobre ofertas de empleo. Otro aporte nos lo hizo mi primo con ISIS (Immigrant Settlement & Integration Services) que es una oficina que ayuda a los inmigrantes acá en Nova Scotia en su proceso de adaptación. Fuimos y nos registramos, pedimos consejería para empleo y language assessment. Allí nos hicieron un pequeño perfil profesional y nos dijeron que esperaramos que nos iban a contactar a cada uno nuestros consejeros profesionales. Lo mismo para el assessment. Tiene sus pros y sus contras, pros: todo recién llegado a un lugar que no conoce necesita guía y cualquier instrucción que puedan darle a uno es bienvenida. Contra: Están muy ocupados y las citas nos las dieron hasta para un mes.... la verdad un mes es demasiado tiempo para esperar consejería.
En fin, nosotros aceptamos las citas pero seguimos estudiando inglés por nuestra cuenta y pasando hojas de vida en todas las empresas que nos decían que estaban reclutando gente en cualquier oficio. En una de esas, uno de los conocidos nos dijo que en un call centre estaban reclutando gente que hablara español e inglés para contestar llamadas. Para ese tiempo, el volumen de trabajo que me mandaban de Colombia era bastante así que le dije a Jose que aplicara él y lo llamaron. Fue a la entrevista y ahí mismo le confimaron que el lunes siguiente (la entrevista fue un jueves) fuera al entrenamiento. Dos semanas de haber llegado a Canadá y ya tenía trabajo.
Ahora José ya tiene un mes de trabajo y está recibiendo su primer sueldo canadiense, aunque es en un call centre, da la casualidad que el cliente principal es Cisco. Para quienes no saben, (yo no lo sabía hasta que mi marido obtuvo el trabajo y me explicó) Cisco es una empresa de hardware y software, por lo menos está relacionado con la carrera de José... se le ve contento y sobre todo ilusionado con ascender poco a poco.
Y yo sigo orando y dándole gracias a Dios por ser tan bueno con nosotros.
"Ten cuidado de poner un pie fuera de tu casa porque nunca sabrás hasta dónde pueden llevarte"
lunes, 18 de octubre de 2010
.: Ahora sí, a trabajar en Canadá - Primera parte
Buscar trabajo en Canadá... es el gran tema que tenemos en nuestra cabeza cuando estamos alistando las maletas y cuando pisamos suelo canadiense.
Para ser honesta, he dudado mucho en publicar este post ya que no sé ni por donde empezar, porque el tema de buscar trabajo acá para un inmigrante es mucho más que aplicar, conseguir una entrevista y firmar un contrato, eso abarca mucho más... y alrededor de este mismo tema hay tantas experiencias como inmigrantes en el mundo.
Obviamente los que estamos en este proceso pensamos en tener un mejor trabajo que en nuestro país, ganar más dinero y proveernos con mejores cosas y servicios, tenemos la ilusión de mejorar en todo sentido nuestra calidad de vida. Pero sólo cuando llegamos acá es que vemos cómo se materializa el sueño, nos surgen muchas preguntas y sobre todo, muchas inquietudes que pueden poner en tela de juicio el por qué tomamos la decisión de venirnos para acá.
En el caso de José, él tenía un muy buen trabajo en Colombia como ingeniero de sistemas, en una buena empresa y con todas las posibilidades de seguir ascendiendo. En mi caso, no me quejo, hice una buena carrera en los medios digitales y ahora soy libretista de televisión, cosa que me tiene muy orgullosa y que afortunadamente no he dejado de hacer incluso estando acá. Aún con todas estas comodidades, decidimos que queríamos tener una nueva experiencia cultural, un nuevo aire para nuestra vida e intentar un nuevo proyecto, que aunque incierto, como experiencia no tiene pierde. Nosotros quisimos hacerlo y renunciamos a todo allá... pero tengo que decir la verdad: Desde el momento que empezamos a empacar y compramos el pasaje, sabíamos que nos íbamos a enfrentar a un reto mucho mayor, íbamos a nacer de nuevo en un país distinto y teníamos que luchar por hacernos camino.
Todo esto lo digo porque he escuchado y leído muchos comentarios de personas profesionales que han llegado acá (incluso a otros países) pensando que apenas uno pasa hoja de vida con la experiencia y los estudios que hicimos en nuestro país de origen y por el hecho de ser profesionales vamos a conseguir trabajo en seguida en nuestra carrera. Vuelvo y digo: hay tantas experiencias como inmigrantes en el mundo y seguramente hay muchas buenas experiencias en las que sí pasa, sé de personas que sí han logrado entrar muy bien en el mercado laboral, en buenas empresas y haciendo lo que les gusta... pero no todos corren con la misma suerte, hay unos que tardan un poco más, otros que empiezan desde cero a hacer cualquier cosa antes de encontrar el trabajo de sus sueños y otros que aún siguen esperando esa oportunidad y no lo han logrado. Finalmente hay otros que no lo han logrado pero hablan pestes del país que los recibió, con rabia de sentirse engañados y manipulados.
No soy nadie para juzgar ya que cada persona tiene su historia de vida y sus convicciones, sólo quiero dar una voz de aliento para todos aquellos que lo siguen intentando: Nadie dijo que sería fácil pero en lo que todos sí deberíamos estar de acuerdo es que no es imposible.
Para quienes aún no han llegado pero están en el proceso de obtener la visa, tranquilos, tomense su tiempo y sean valientes, aquí hay muchas oportunidades pero también hay muchos retos, vengan con toda la buena energía y si no lo logran la primera vez, sigan intentándolo una y otra vez. Y no se les olvide estudiar mucho inglés y mucho francés, traigan referencias laborales y lo mejor: una buena actitud.
Para ser honesta, he dudado mucho en publicar este post ya que no sé ni por donde empezar, porque el tema de buscar trabajo acá para un inmigrante es mucho más que aplicar, conseguir una entrevista y firmar un contrato, eso abarca mucho más... y alrededor de este mismo tema hay tantas experiencias como inmigrantes en el mundo.
Obviamente los que estamos en este proceso pensamos en tener un mejor trabajo que en nuestro país, ganar más dinero y proveernos con mejores cosas y servicios, tenemos la ilusión de mejorar en todo sentido nuestra calidad de vida. Pero sólo cuando llegamos acá es que vemos cómo se materializa el sueño, nos surgen muchas preguntas y sobre todo, muchas inquietudes que pueden poner en tela de juicio el por qué tomamos la decisión de venirnos para acá.
En el caso de José, él tenía un muy buen trabajo en Colombia como ingeniero de sistemas, en una buena empresa y con todas las posibilidades de seguir ascendiendo. En mi caso, no me quejo, hice una buena carrera en los medios digitales y ahora soy libretista de televisión, cosa que me tiene muy orgullosa y que afortunadamente no he dejado de hacer incluso estando acá. Aún con todas estas comodidades, decidimos que queríamos tener una nueva experiencia cultural, un nuevo aire para nuestra vida e intentar un nuevo proyecto, que aunque incierto, como experiencia no tiene pierde. Nosotros quisimos hacerlo y renunciamos a todo allá... pero tengo que decir la verdad: Desde el momento que empezamos a empacar y compramos el pasaje, sabíamos que nos íbamos a enfrentar a un reto mucho mayor, íbamos a nacer de nuevo en un país distinto y teníamos que luchar por hacernos camino.
Todo esto lo digo porque he escuchado y leído muchos comentarios de personas profesionales que han llegado acá (incluso a otros países) pensando que apenas uno pasa hoja de vida con la experiencia y los estudios que hicimos en nuestro país de origen y por el hecho de ser profesionales vamos a conseguir trabajo en seguida en nuestra carrera. Vuelvo y digo: hay tantas experiencias como inmigrantes en el mundo y seguramente hay muchas buenas experiencias en las que sí pasa, sé de personas que sí han logrado entrar muy bien en el mercado laboral, en buenas empresas y haciendo lo que les gusta... pero no todos corren con la misma suerte, hay unos que tardan un poco más, otros que empiezan desde cero a hacer cualquier cosa antes de encontrar el trabajo de sus sueños y otros que aún siguen esperando esa oportunidad y no lo han logrado. Finalmente hay otros que no lo han logrado pero hablan pestes del país que los recibió, con rabia de sentirse engañados y manipulados.
No soy nadie para juzgar ya que cada persona tiene su historia de vida y sus convicciones, sólo quiero dar una voz de aliento para todos aquellos que lo siguen intentando: Nadie dijo que sería fácil pero en lo que todos sí deberíamos estar de acuerdo es que no es imposible.
Para quienes aún no han llegado pero están en el proceso de obtener la visa, tranquilos, tomense su tiempo y sean valientes, aquí hay muchas oportunidades pero también hay muchos retos, vengan con toda la buena energía y si no lo logran la primera vez, sigan intentándolo una y otra vez. Y no se les olvide estudiar mucho inglés y mucho francés, traigan referencias laborales y lo mejor: una buena actitud.
Etiquetas:
trabajo en canada
martes, 12 de octubre de 2010
.: Muchas razones para dar las gracias :: Thanksgiving
Como latinos, no tenemos tan arraigada la costumbre del día de Acción de Gracias, pero ya que estamos aquí en Canadá creo que es una bonita forma de empezar la introspección de algunas costumbres que me parecen positivas para nuestra vida. No es que ahora me vaya a volver canadiense y deje las mías a un lado, es simplemente que... en el día a día a veces se nos olvida reflexionar sobre lo que estamos haciendo, lo que hemos recibido y las puertas que se nos han abierto, también se nos olvida ser agradecidos.
Por eso, este post es para darle gracias a Dios por la oportunidad de vivir una nueva experiencia cultural, de estar aquí y conocer un poquito más del mundo y aprender muchas cosas. Gracias Diosito por cuidarnos, por abrirle las puertas a las personas indicadas que a su vez nos han abierto las puertas a nosotros, gracias por la salud, por el trabajo y por las cosas bellas que nos has regalado y nos regalarás.
Amén!
Por eso, este post es para darle gracias a Dios por la oportunidad de vivir una nueva experiencia cultural, de estar aquí y conocer un poquito más del mundo y aprender muchas cosas. Gracias Diosito por cuidarnos, por abrirle las puertas a las personas indicadas que a su vez nos han abierto las puertas a nosotros, gracias por la salud, por el trabajo y por las cosas bellas que nos has regalado y nos regalarás.
Amén!
Etiquetas:
inmigración canadá
viernes, 8 de octubre de 2010
.: Lo que es para uno, es para uno: La compra del carro en Canadá
No pensábamos comprar carro aún, es más, estábamos cogiéndole el tiro al sistema de transporte público para trasladarnos eficientemente. Pero un día nos dimos cuenta que a pesar de las cosas buenas del Metro Transit en Halifax, no era suficiente para nuestras necesidades, comenzando por los retrasos, yendo de la casa a cualquier parte en bus, mínimo nos tomaba una hora, no porque estuviera lejos sino porque las rutas no son muy frecuentes... y la misma hora nos tomaba regresar. Lo que más tiempo nos consume es esperar la ruta cuando se hace trasbordo -que es practicamente obligado-. Sinceramente José y yo no somos muy buenos para esperar en una parada de bus, y a eso hay que agregarle el frío, cuando llueve y la nieve en invierno... definitivamente decidimos que íbamos a comprar el carro más o menos en un mes...
Ese fin de semana mi primo salió con nosotros un par de veces a los concesionarios para mostrarnos algunos carros que podrían funcionar para nosotros. Nos habló de las ventajas de algunas marcas como Toyota, Honda y Nissan para el invierno ya que son muy resistentes. Bueno yo la verdad no sé mucho de ese tema, pero más o menos empecé a familiarizarme en el asunto para aprender (nunca sobra). Tip: Para quienes quieren ir sondeando el tema, en este link pueden encontrar algunos comentarios del foro que me parece muy importante tener en cuenta a la hora de comprar carro acá en Canadá.
Mi esposo estaba fascinado con el Honda Civic, es un carro muy bonito la verdad... pero yo siempre he sido hincha de los Mazda (en realidad amo la Renault pero acá en Canada ni en Estados Unidos se consigue ni por chiste un carro francés). Sin embargo, mi primo me objetó el Mazda por las cuestiones de las latas, no son tan aguantadoras como las del Toyota y el Honda. Vuelvo y repito, yo no sé nada de carros, sólo escucho y aprendo.
Luego de verle "la carita" a algunos carros acá, de pura casualidad un amigo de mi primo lo llamó a avisarle que estaba vendiendo su carro. Era un Dodge Neon, fuimos a verlo y estaba en excelentes condiciones, lo único que yo objetaba era la caja manual, yo quería uno automático pero bueno, de todas formas estaba dispuesta a conformarme ya que el carro se veía muy bien, incluso dimos una vuelta en él y nos gustó... nos pedían CAD $4000 pero entre chanza y chiste lo logramos bajar a CAD $3500. José y yo estuvimos a punto de cerrar el negocio cuando vimos a mi primo tirado en el piso con la cabeza debajo del carro... Oh my God!!! qué estás haciendo!!!?? le dije muerta de la risa, luego lo ayudamos a levantarse y nos dijo disimuladamente: Chicos, vi algo que no me gustó. El carro tiene corrosión... el dueño del carro no lo podía creer y echó una revisada, efectivamente, por debajo el carro estaba empezando a mostrar óxido.
En fin que decidimos que lo íbamos a pensar, nos despedimos del amigo con mucho pesar, José y yo pensamos que íbamos a cerrar el mejor negocio del mundo pero luego mi primo nos explicó que el carro estaba muy caro versus las condiciones de óxido ya que eso acá en Canadá es bastante delicado -y costoso-. Tip por cortesía de mi primo: Los orillos de las puertas revelan la corrosión, para los que no quieren tirarse al piso y meter la cabeza debajo del carro, basta con revisar minuciosamente las puertas.
De todas formas no teníamos afán, esa noche nos metimos a Kijiji a mirar algunos carros y comparar precios. Había de todo: carros viejos y nuevos, de $300 hasta $20.000, etc. Al día siguiente seguimos buscando y encontramos un anuncio que nos llamó la atención: Vendo un Toyota Corolla 2003 en excelentes condiciones, única dueña. Vimos el kilometraje y nos llamó aún más la atención: en 7 años sólo tenía 115mil km. Llamamos y concertamos una cita con la dueña.
Mi primo nos llevó hasta la casa de la señora y lo vimos, fue amor a primera vista. Era efectivamente un Toyota Corolla de un gris que nos enamoró enseguida. Estaba recién lavado, impecable y listo para llevarnoslo :P. Tocamos en timbre nerviosos y salió Claire, la dueña, una canadiense de unos 48 años muy amable que trataba el carro como si fuera su bebé. Revisamos las puertas, el motor, mi primo volvió a echarse al piso (obviamente me tuve que reir) y dió su visto bueno, ni un milímetro de óxido, y lo mejor: era automático. Sólo le vimos un defecto: estaba tan perfecto que no había cómo pedirle rebaja a la señora. José y yo nos miramos y luego miramos a mi primo... los tres estábamos enamorados. José le pidió rebaja y logró 200 dólares, mi primo fue más agresivo y le hizo una oferta a la señora, ella insistía en el precio pero finalmente partimos diferencias y nos lo dejó en CAD $4800, un precio que nos pareció más que justo. Cerramos el trato con un apretón de manos y dos días después el carro estaba parqueado frente a nuestro garage.
Como José ya había sacado la licencia, fuimos a la aseguradora y sacamos el seguro. Luego fuimos a Access Nova Scotia para hacer el traspaso y sacar las placas. Fue una vuelta muy sencilla en realidad, sólo llegar con el Ownership Certification firmado por Claire en donde ella confirmaba la venta del carro, pagar los taxes (15%) del valor de la venta, dar los datos del seguro y ya teníamos las placas. Tip importante: Para los que tienen asegurado el carro contra todo, antes de venirse de Colombia, pídanle a su aseguradora que les expida un certificado por todo el tiempo que ustedes han tenido el seguro, y si no han tenido accidentes, que el certificado lo diga ya que eso es super útil a la hora de bajarle el precio el seguro acá en Canadá, eso nos favoreció mucho en el precio, no estamos pagando poco pero hubiera podido ser peor.
Gracias a Dios, ya tenemos nuestro primer carrito canadiense, puede que sea un gasto extra pero para nosotros es muy necesario... sin contar que la alegría de ir teniendo nuestras propias cositas nos da ánimos para seguir adelante.
Ese fin de semana mi primo salió con nosotros un par de veces a los concesionarios para mostrarnos algunos carros que podrían funcionar para nosotros. Nos habló de las ventajas de algunas marcas como Toyota, Honda y Nissan para el invierno ya que son muy resistentes. Bueno yo la verdad no sé mucho de ese tema, pero más o menos empecé a familiarizarme en el asunto para aprender (nunca sobra). Tip: Para quienes quieren ir sondeando el tema, en este link pueden encontrar algunos comentarios del foro que me parece muy importante tener en cuenta a la hora de comprar carro acá en Canadá.
Mi esposo estaba fascinado con el Honda Civic, es un carro muy bonito la verdad... pero yo siempre he sido hincha de los Mazda (en realidad amo la Renault pero acá en Canada ni en Estados Unidos se consigue ni por chiste un carro francés). Sin embargo, mi primo me objetó el Mazda por las cuestiones de las latas, no son tan aguantadoras como las del Toyota y el Honda. Vuelvo y repito, yo no sé nada de carros, sólo escucho y aprendo.
Luego de verle "la carita" a algunos carros acá, de pura casualidad un amigo de mi primo lo llamó a avisarle que estaba vendiendo su carro. Era un Dodge Neon, fuimos a verlo y estaba en excelentes condiciones, lo único que yo objetaba era la caja manual, yo quería uno automático pero bueno, de todas formas estaba dispuesta a conformarme ya que el carro se veía muy bien, incluso dimos una vuelta en él y nos gustó... nos pedían CAD $4000 pero entre chanza y chiste lo logramos bajar a CAD $3500. José y yo estuvimos a punto de cerrar el negocio cuando vimos a mi primo tirado en el piso con la cabeza debajo del carro... Oh my God!!! qué estás haciendo!!!?? le dije muerta de la risa, luego lo ayudamos a levantarse y nos dijo disimuladamente: Chicos, vi algo que no me gustó. El carro tiene corrosión... el dueño del carro no lo podía creer y echó una revisada, efectivamente, por debajo el carro estaba empezando a mostrar óxido.
En fin que decidimos que lo íbamos a pensar, nos despedimos del amigo con mucho pesar, José y yo pensamos que íbamos a cerrar el mejor negocio del mundo pero luego mi primo nos explicó que el carro estaba muy caro versus las condiciones de óxido ya que eso acá en Canadá es bastante delicado -y costoso-. Tip por cortesía de mi primo: Los orillos de las puertas revelan la corrosión, para los que no quieren tirarse al piso y meter la cabeza debajo del carro, basta con revisar minuciosamente las puertas.
De todas formas no teníamos afán, esa noche nos metimos a Kijiji a mirar algunos carros y comparar precios. Había de todo: carros viejos y nuevos, de $300 hasta $20.000, etc. Al día siguiente seguimos buscando y encontramos un anuncio que nos llamó la atención: Vendo un Toyota Corolla 2003 en excelentes condiciones, única dueña. Vimos el kilometraje y nos llamó aún más la atención: en 7 años sólo tenía 115mil km. Llamamos y concertamos una cita con la dueña.
Mi primo nos llevó hasta la casa de la señora y lo vimos, fue amor a primera vista. Era efectivamente un Toyota Corolla de un gris que nos enamoró enseguida. Estaba recién lavado, impecable y listo para llevarnoslo :P. Tocamos en timbre nerviosos y salió Claire, la dueña, una canadiense de unos 48 años muy amable que trataba el carro como si fuera su bebé. Revisamos las puertas, el motor, mi primo volvió a echarse al piso (obviamente me tuve que reir) y dió su visto bueno, ni un milímetro de óxido, y lo mejor: era automático. Sólo le vimos un defecto: estaba tan perfecto que no había cómo pedirle rebaja a la señora. José y yo nos miramos y luego miramos a mi primo... los tres estábamos enamorados. José le pidió rebaja y logró 200 dólares, mi primo fue más agresivo y le hizo una oferta a la señora, ella insistía en el precio pero finalmente partimos diferencias y nos lo dejó en CAD $4800, un precio que nos pareció más que justo. Cerramos el trato con un apretón de manos y dos días después el carro estaba parqueado frente a nuestro garage.
Como José ya había sacado la licencia, fuimos a la aseguradora y sacamos el seguro. Luego fuimos a Access Nova Scotia para hacer el traspaso y sacar las placas. Fue una vuelta muy sencilla en realidad, sólo llegar con el Ownership Certification firmado por Claire en donde ella confirmaba la venta del carro, pagar los taxes (15%) del valor de la venta, dar los datos del seguro y ya teníamos las placas. Tip importante: Para los que tienen asegurado el carro contra todo, antes de venirse de Colombia, pídanle a su aseguradora que les expida un certificado por todo el tiempo que ustedes han tenido el seguro, y si no han tenido accidentes, que el certificado lo diga ya que eso es super útil a la hora de bajarle el precio el seguro acá en Canadá, eso nos favoreció mucho en el precio, no estamos pagando poco pero hubiera podido ser peor.
Gracias a Dios, ya tenemos nuestro primer carrito canadiense, puede que sea un gasto extra pero para nosotros es muy necesario... sin contar que la alegría de ir teniendo nuestras propias cositas nos da ánimos para seguir adelante.
Etiquetas:
carro en Canada
jueves, 30 de septiembre de 2010
.: Y está haciendo mucho frío?
La verdad es que por ahora no. Todos los familiares y amigos que nos despidieron aún tienen en la cabeza que apenas pisamos suelo canadiense tenemos que ponernos guantes, chaquetas y bufandas por el frío y la nieve... es una imagen que uno tiene en la cabeza, pero en realidad acá se dan todas las estaciones, y cuando uno habla de todas las estaciones no estamos hablando de simplemente distintos tipos de frío sino de cambios reales en el clima, la vegetación e incluso en el comportamiento de la gente.
Nosotros llegamos y aún estaba el verano en pleno, oficialmente se había acabado el 21 de agosto pero el clima seguía hermoso, con temperaturas hasta de 25 y 32 grados... yo me sentía realmente en Valledupar. Tanto así que un domingo nos tocó irnos para la playa, el agua estaba fría pero no tanto como para no meterse, cuando publiqué las fotos mi familia no podía creer que eso fuera Canadá, más bien parecíamos estar en el Rodadero en Santa Marta, la única forma de que nos creyeran era hacerlos caer en cuenta que aparte de nosotros, sólo había gente blanca, mona y de ojos azules en la playa, es decir canadienses.
Para que se hagan una idea del calor que se sentía, yo no me aguanté los jeanes por lo menos una semana, tuve que ponerme los dos únicos shorts y la única falda que llevé, lo mismo las blusas, sólo llevé dos blusas de tiritas y prácticamente me tocaba ponerme una y lavar la otra para poder vestirme :P
Luego vino el Huracán Earl y se llevó el paraíso. Llegó acá a Nova Scotia el sábado 4 de septiembre y por primera vez en nuestras vidas José y yo experimentamos algo de lo que es un huracán. Nos preparamos días anteriores reservando agua, enlatados, linternas y pilas. El día anterior entramos las sillas y aseguramos la mesa del deck. Por la noche, vimos cómo el cielo se convertía de ser un hermoso manto negro plagado de estrellas en una pista sobre la cual las nubes viajaban a miles de kilómetros por hora cubriendo todo a su alrededor, fue fantástico. Ese sábado el viento corrió con toda su fuerza por donde quiso y "peinó" el pasto del yard y el backyard de todas las casas en el barrio. Por nuestra zona no hubo daños pero luego de que pasó la tormeta algunas horas después, salimos a recorrer la ciudad y en algunas calles el huracán tumbó árboles y algunas ramas.
Ahora ya estamos en otoño. El clima es frío, no se puede negar, es como en Bogotá, unos días hace más frío que otros, pero lo que más nos gusta es disfrutar el cambio del paisaje. Hasta ahora hemos visto algunos árboles que empiezan a cambiar de color. Mi primo dice que este año el otoño ha llegado de forma irregular, el verano fue tan intenso y tan largo que ahora algunos árboles están tardando mucho en cambiar de color mientras que otros lo hicieron muy rápido y no pudimos notarlo. Estamos planeando visitar un pueblo cercano este fin de semana y ojalá podamos tomar algunas fotos con los árboles en pleno cambio, es nuestro primer otoño, hay que disfrutarlo.
Nosotros llegamos y aún estaba el verano en pleno, oficialmente se había acabado el 21 de agosto pero el clima seguía hermoso, con temperaturas hasta de 25 y 32 grados... yo me sentía realmente en Valledupar. Tanto así que un domingo nos tocó irnos para la playa, el agua estaba fría pero no tanto como para no meterse, cuando publiqué las fotos mi familia no podía creer que eso fuera Canadá, más bien parecíamos estar en el Rodadero en Santa Marta, la única forma de que nos creyeran era hacerlos caer en cuenta que aparte de nosotros, sólo había gente blanca, mona y de ojos azules en la playa, es decir canadienses.
Para que se hagan una idea del calor que se sentía, yo no me aguanté los jeanes por lo menos una semana, tuve que ponerme los dos únicos shorts y la única falda que llevé, lo mismo las blusas, sólo llevé dos blusas de tiritas y prácticamente me tocaba ponerme una y lavar la otra para poder vestirme :P
Luego vino el Huracán Earl y se llevó el paraíso. Llegó acá a Nova Scotia el sábado 4 de septiembre y por primera vez en nuestras vidas José y yo experimentamos algo de lo que es un huracán. Nos preparamos días anteriores reservando agua, enlatados, linternas y pilas. El día anterior entramos las sillas y aseguramos la mesa del deck. Por la noche, vimos cómo el cielo se convertía de ser un hermoso manto negro plagado de estrellas en una pista sobre la cual las nubes viajaban a miles de kilómetros por hora cubriendo todo a su alrededor, fue fantástico. Ese sábado el viento corrió con toda su fuerza por donde quiso y "peinó" el pasto del yard y el backyard de todas las casas en el barrio. Por nuestra zona no hubo daños pero luego de que pasó la tormeta algunas horas después, salimos a recorrer la ciudad y en algunas calles el huracán tumbó árboles y algunas ramas.
Ahora ya estamos en otoño. El clima es frío, no se puede negar, es como en Bogotá, unos días hace más frío que otros, pero lo que más nos gusta es disfrutar el cambio del paisaje. Hasta ahora hemos visto algunos árboles que empiezan a cambiar de color. Mi primo dice que este año el otoño ha llegado de forma irregular, el verano fue tan intenso y tan largo que ahora algunos árboles están tardando mucho en cambiar de color mientras que otros lo hicieron muy rápido y no pudimos notarlo. Estamos planeando visitar un pueblo cercano este fin de semana y ojalá podamos tomar algunas fotos con los árboles en pleno cambio, es nuestro primer otoño, hay que disfrutarlo.
Etiquetas:
estaciones en canadá,
Halifax,
otoño canadiense
martes, 28 de septiembre de 2010
.: Licencia de conducción en Nova Scotia
No pensaba publicar este post hoy pero la alegría es tanta que necesito compartirla. Desde que llegamos, lo primero que José hizo fue estudiar para obtener la licencia de conducción. Ambos nos metimos a estudiar juiciosamente el Driver's licence Handbook que encontramos en la página del Gobierno de la provincia. Ahí están todas las respuestas, el examen lo sacan enteramente de ahí. También es posible conseguirlo impreso en las oficinas de Access Nova Scotia, cuesta más o menos CAD $8 o algo así pero como se trata de ahorrar y mantener el presupuesto decidimos bajarlo por internet.
Mi esposo la verdad es malo para la lectura, casi no le gusta y sólo se leyó una parte del manual. Al día siguiente presentó el examen y... se rajó... volvió a estudiar y una semana después volvío a presentarlo y... volvió a rajarse. Fue tanta su tristeza y su decepción al volver a rajarse que me tocó activar el modo "antidepresivo" para levantarle el ánimo, él tiende a ser un poco pesimista con respecto a la vida y me toca siempre buscar la forma de hacerle ver las cosas de una forma distinta.
Para eso, me puse a estudiar mucho más juiciosa con él y a buscar en internet test de prueba, afortunadamente encontré estas páginas que nos han servido de mucho:
1. Carsaga.com
2. http://find-a-driving-school.ca/
3. http://www.yd.com/test.aspx?path=stream539
Lo chévere es que esas páginas tienen test de casi todas las provincias, los recomiendo mucho para aquellos que como mi esposo son muy buenos conductores pero que no les gusta la lectura y mucho menos los examenes escritos. Gracias a estos links fue que mi esposo pudo pasar el examen en el tercer y último intento...
Ya con el test escrito ganado, tuvo que pagar aproximadamente 50 dólares para sacar la cita del test práctico o "road test" como le llaman. Ahí le entregaron una hoja con las instrucciones, un número de referencia, los documentos que debía llevar al examen con el oficial y el carro en perfectas condiciones para hacer el test. Con el recibo, José tenía que llamar a un número y dar su referencia para que le agendaran la cita con el oficial. Mi primo había calculado que mínimo le darían la cita para dentro de 22 días PERO oh sopresa!!! mi esposo llamó el viernes y le dieron la cita para hoy, es decir dos días hábiles después! nosotros casi no lo podíamos creer pero finalmente José fue con el carro y efectivamente ahí estaba el oficial esperándolo.
Según me contó mi esposo fue algo sencillo, el oficial inspeccionó el carro, le dio el visto bueno y procedieron a montarse en él para el examen. José le montó charla de lo distinto que se maneja aquí con respecto a Bogotá que era donde él más había manejado y de ahí se ganó la confianza del oficial, lo que permitió que José se relajara. El oficial le indicó por dónde debía irse, le pidió que hiciera un cruce, que hiciera un pare de cuatro vías, que parqueara el carro y luego que lo detuviera en una calle un poco empinada y luego volviera a arrancar.
Finalmente le dió una buena calificación, sólo le corrigió una cosa: En Colombia estamos acostumbrados a que si nos vamos a "orillar" ponemos luces de parqueo para indicarle al carro de atrás lo que vamos a hacer, José hizo eso pensando que aquí también se usaba pero no, el oficial le dijo enseguida que las quitara, aquí esas luces sólo se usan como luces de emergencia, sólo si el carro está fallando o si pasa algo con el conductor, o si el carro está varado, de resto no se deben usar.
Regresaron a la oficina de Access Nova Scotia y ahí el oficial le dió los resultados con lo que José pudo sacar su licencia. Esa fue la experiencia, vamos a ver cómo me va a mí, mi meta es presentar el examen escrito esta semana... pero ese no es el que me preocupa, me preocupa el práctico ya que sinceramente he manejado muy poco... y lo poco que he manejado es en carro mecánico en Bogotá... aún no me acostumbro del todo al automático y... tengo que admitirlo, aquí la gente es tan organizada para manejar que me da miedo sacar una de mis colombianadas al volante y embarrarla!! jajaja pero bueno...me espera un largo fin de semana de práctica.
Mi esposo la verdad es malo para la lectura, casi no le gusta y sólo se leyó una parte del manual. Al día siguiente presentó el examen y... se rajó... volvió a estudiar y una semana después volvío a presentarlo y... volvió a rajarse. Fue tanta su tristeza y su decepción al volver a rajarse que me tocó activar el modo "antidepresivo" para levantarle el ánimo, él tiende a ser un poco pesimista con respecto a la vida y me toca siempre buscar la forma de hacerle ver las cosas de una forma distinta.
Para eso, me puse a estudiar mucho más juiciosa con él y a buscar en internet test de prueba, afortunadamente encontré estas páginas que nos han servido de mucho:
1. Carsaga.com
2. http://find-a-driving-school.ca/
3. http://www.yd.com/test.aspx?path=stream539
Lo chévere es que esas páginas tienen test de casi todas las provincias, los recomiendo mucho para aquellos que como mi esposo son muy buenos conductores pero que no les gusta la lectura y mucho menos los examenes escritos. Gracias a estos links fue que mi esposo pudo pasar el examen en el tercer y último intento...
Ya con el test escrito ganado, tuvo que pagar aproximadamente 50 dólares para sacar la cita del test práctico o "road test" como le llaman. Ahí le entregaron una hoja con las instrucciones, un número de referencia, los documentos que debía llevar al examen con el oficial y el carro en perfectas condiciones para hacer el test. Con el recibo, José tenía que llamar a un número y dar su referencia para que le agendaran la cita con el oficial. Mi primo había calculado que mínimo le darían la cita para dentro de 22 días PERO oh sopresa!!! mi esposo llamó el viernes y le dieron la cita para hoy, es decir dos días hábiles después! nosotros casi no lo podíamos creer pero finalmente José fue con el carro y efectivamente ahí estaba el oficial esperándolo.
Según me contó mi esposo fue algo sencillo, el oficial inspeccionó el carro, le dio el visto bueno y procedieron a montarse en él para el examen. José le montó charla de lo distinto que se maneja aquí con respecto a Bogotá que era donde él más había manejado y de ahí se ganó la confianza del oficial, lo que permitió que José se relajara. El oficial le indicó por dónde debía irse, le pidió que hiciera un cruce, que hiciera un pare de cuatro vías, que parqueara el carro y luego que lo detuviera en una calle un poco empinada y luego volviera a arrancar.
Finalmente le dió una buena calificación, sólo le corrigió una cosa: En Colombia estamos acostumbrados a que si nos vamos a "orillar" ponemos luces de parqueo para indicarle al carro de atrás lo que vamos a hacer, José hizo eso pensando que aquí también se usaba pero no, el oficial le dijo enseguida que las quitara, aquí esas luces sólo se usan como luces de emergencia, sólo si el carro está fallando o si pasa algo con el conductor, o si el carro está varado, de resto no se deben usar.
Regresaron a la oficina de Access Nova Scotia y ahí el oficial le dió los resultados con lo que José pudo sacar su licencia. Esa fue la experiencia, vamos a ver cómo me va a mí, mi meta es presentar el examen escrito esta semana... pero ese no es el que me preocupa, me preocupa el práctico ya que sinceramente he manejado muy poco... y lo poco que he manejado es en carro mecánico en Bogotá... aún no me acostumbro del todo al automático y... tengo que admitirlo, aquí la gente es tan organizada para manejar que me da miedo sacar una de mis colombianadas al volante y embarrarla!! jajaja pero bueno...me espera un largo fin de semana de práctica.
domingo, 26 de septiembre de 2010
.: Welcome to Canada
Finalmente aterrizó el avión en el Standfield International Airport de Halifax. Allí entramos a inmigración y aunque fuimos unos de los primeros en la cola para la entrada, fuimos los últimos en salir.
Nos presentamos ante la primera oficial de inmigración y sacamos los papeles correspondientes: Pasaportes, Certificados de Residencia Permanente y los formularios de aduanas que nos dieron en el avión. La oficial nos sonrió, apenas vio los certificados nos preguntó si ibamos a hacer el landing hoy, respondimos que sí y en ese momento nos dijo en un tono cálido: Welcome to Canada!
Nos hizo las preguntas normales que hacen en inmigración, si esa dirección que habíamos anotado en el formulario era nuestra dirección final y si teníamos cosas por declarar aparte de nuestros efectos personales. Dijimos que no, sólo traíamos nuestras pertenencias. Luego de revisar nuestros pasaportes y documentos nos envió a la oficina de inmigración como tal.
Allí nos recibió otro oficial muy amable, nos hizo las preguntas de rigor: De dónde veníamos, cuánto tiempo demoró nuestro proceso de inmigración, en cuál programa aplicamos (skilled workers), si ambos habíamos estado casados antes con otra pareja y si teníamos hijos, esas últimas preguntas fueron en tono más de juramento que de preguntas, pero igual nuestra respuesta fue no. Nos preguntó que si aparte de los efectos personales que traíamos con nosotros iban a llegar después más efectos personales pero nosotros le dijimos que no, lo que traíamos con nosotros era lo que era, con eso íbamos a empezar nuestra vida en Canadá. Nos selló nuestros pasaporte, tachó nuestras visas de inmigrantes y adjuntó las copias de la confirmación de residencia permanente en nuestros pasaportes, nos dijo que ese documento era el más importante para nosotros en ese momento ya que con eso era que podíamos acceder a todos los servicios a los que teníamos derecho en el país.
Finalmente y luego de unos 15 o 20 minutos de hablar con el oficial, nos firmó el documento, nos hizo firmar a nosotros también y tomó la dirección de la casa para que nos llegaran las tarjetas de residente. Luego nos indicó que debíamos hablar con otro oficial para declarar nuestras maletas en la aduana y nuevamente, al despedirse nos dijo: Welcome to Canadá, nos dió la mano y seguimos adelante.
El tercer oficial con el que hablamos también fue muy amable, ya para ese punto habíamos recogido las maletas y las presentamos. No tuvimos que abrirlas, simplemente él hizo un inventario de nuestras cosas. Una cosa... antes de viajar yo revisé muy bien la página el checklist para preparar el viaje. Ahí dice que debemos llevar dos copias de los bienes que traemos con nosotros en el momento del landing y los que llegarán luego, si es el caso, es decir, si luego de que entremos a Canadá, vendrán más cosas. Yo no sabía bien qué tipo de cosas debíamos declarar en el aeropuerto pero el oficial nos hizo la vida mucho más fácil: él mismo nos hizo el checklist :), nos preguntó qué tipo de cosas traíamos: ropa, calzado, computador personal, celular, cámara fotográfica y artículos electricos (yo me traía mi plancha para el pelo y mi calentador de cera). A cada uno de esos items le asignamos un valor aproximado y eso daba un total. Lo que nos dijo es que como ese era el momento de nuestro landing estabamos exentos de impuestos, nos hizo un recibo y nos entregó dicho recibo. Nuevamente, al despedirnos nos dijo: Welcome to Canada!
Por fin cruzábamos la puerta de salida y "entrabamos" a nuestra nueva vida, a un país que veíamos en sueños y que ahora se hacía material, me dieron ganas de llorar de la emoción pero me contuve, era momento de celebrar. Mi primo y su esposa nos estaban esperando a la salida y con un abrazo nuevamente nos dieron la bienvenida, Welcome to your new life, Welcome to Canada.
Nos presentamos ante la primera oficial de inmigración y sacamos los papeles correspondientes: Pasaportes, Certificados de Residencia Permanente y los formularios de aduanas que nos dieron en el avión. La oficial nos sonrió, apenas vio los certificados nos preguntó si ibamos a hacer el landing hoy, respondimos que sí y en ese momento nos dijo en un tono cálido: Welcome to Canada!
Nos hizo las preguntas normales que hacen en inmigración, si esa dirección que habíamos anotado en el formulario era nuestra dirección final y si teníamos cosas por declarar aparte de nuestros efectos personales. Dijimos que no, sólo traíamos nuestras pertenencias. Luego de revisar nuestros pasaportes y documentos nos envió a la oficina de inmigración como tal.
Allí nos recibió otro oficial muy amable, nos hizo las preguntas de rigor: De dónde veníamos, cuánto tiempo demoró nuestro proceso de inmigración, en cuál programa aplicamos (skilled workers), si ambos habíamos estado casados antes con otra pareja y si teníamos hijos, esas últimas preguntas fueron en tono más de juramento que de preguntas, pero igual nuestra respuesta fue no. Nos preguntó que si aparte de los efectos personales que traíamos con nosotros iban a llegar después más efectos personales pero nosotros le dijimos que no, lo que traíamos con nosotros era lo que era, con eso íbamos a empezar nuestra vida en Canadá. Nos selló nuestros pasaporte, tachó nuestras visas de inmigrantes y adjuntó las copias de la confirmación de residencia permanente en nuestros pasaportes, nos dijo que ese documento era el más importante para nosotros en ese momento ya que con eso era que podíamos acceder a todos los servicios a los que teníamos derecho en el país.
Finalmente y luego de unos 15 o 20 minutos de hablar con el oficial, nos firmó el documento, nos hizo firmar a nosotros también y tomó la dirección de la casa para que nos llegaran las tarjetas de residente. Luego nos indicó que debíamos hablar con otro oficial para declarar nuestras maletas en la aduana y nuevamente, al despedirse nos dijo: Welcome to Canadá, nos dió la mano y seguimos adelante.
El tercer oficial con el que hablamos también fue muy amable, ya para ese punto habíamos recogido las maletas y las presentamos. No tuvimos que abrirlas, simplemente él hizo un inventario de nuestras cosas. Una cosa... antes de viajar yo revisé muy bien la página el checklist para preparar el viaje. Ahí dice que debemos llevar dos copias de los bienes que traemos con nosotros en el momento del landing y los que llegarán luego, si es el caso, es decir, si luego de que entremos a Canadá, vendrán más cosas. Yo no sabía bien qué tipo de cosas debíamos declarar en el aeropuerto pero el oficial nos hizo la vida mucho más fácil: él mismo nos hizo el checklist :), nos preguntó qué tipo de cosas traíamos: ropa, calzado, computador personal, celular, cámara fotográfica y artículos electricos (yo me traía mi plancha para el pelo y mi calentador de cera). A cada uno de esos items le asignamos un valor aproximado y eso daba un total. Lo que nos dijo es que como ese era el momento de nuestro landing estabamos exentos de impuestos, nos hizo un recibo y nos entregó dicho recibo. Nuevamente, al despedirnos nos dijo: Welcome to Canada!
Por fin cruzábamos la puerta de salida y "entrabamos" a nuestra nueva vida, a un país que veíamos en sueños y que ahora se hacía material, me dieron ganas de llorar de la emoción pero me contuve, era momento de celebrar. Mi primo y su esposa nos estaban esperando a la salida y con un abrazo nuevamente nos dieron la bienvenida, Welcome to your new life, Welcome to Canada.
Etiquetas:
Halifax,
inmigración canadá
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

